| La falta de medidas específicas para los cubanos genera una sensación de agravio comparativo y no se trata de pedir privilegios.
El Proceso Extraordinario de Regularización, que finaliza el 30 de junio, nació con la intención de ofrecer una vía clara, ordenada y humanitaria para que miles de personas en situación irregular pudieran normalizar su vida en España.
Sin embargo, para un colectivo en particular, los ciudadanos cubanos, este proceso se ha convertido en un laberinto sin salida. No por falta de voluntad, sino por un obstáculo administrativo que, en la práctica, los deja fuera del sistema: la imposibilidad de obtener un certificado de antecedentes penales debidamente legalizado.
Un requisito imposible de cumplir
La normativa exige que cualquier persona que quiera acogerse a la Regularización debe aportar un certificado de antecedentes penales de su país de origen o de los países donde haya residido en los últimos cinco años previo a la entrada a territorio español. Hasta aquí, nada fuera de lo habitual. El problema surge cuando se analiza la situación específica de Cuba.
Cuba no forma parte del Convenio de La Haya, por lo que sus documentos no pueden apostillarse. Para que un certificado de antecedentes penales cubano tenga validez en España, debe ser legalizado por las autoridades cubanas y posteriormente por el Consulado de España en La Habana. Y aquí aparece el verdadero muro: conseguir una cita en el Consulado es prácticamente imposible. Para muchos, es más difícil incluso que obtener una cita de huellas en España. Y eso que encontrar una cita para la toma de huellas ya es casi misión imposible.
El resultado es devastador: miles de cubanos, aun queriendo cumplir con la ley, no pueden obtener el documento a tiempo, y no por negligencia, sino por una imposibilidad material.
Una situación que se agrava por el contexto cubano
A esto se suma que Cuba atraviesa una de las peores crisis de su historia reciente: escasez de alimentos, inflación descontrolada, apagones, represión política y una migración masiva que evidencia el colapso del país. Exigir a los ciudadanos cubanos que gestionen un documento en un sistema burocrático colapsado, y además lo legalicen en un consulado saturado, es pedirles lo imposible.
¿Por qué no se hace una excepción?
La pregunta que muchos se hacen es legítima: ¿por qué el Gobierno español no contempla una salvedad para los cubanos, como sí ha hecho con otros colectivos en situaciones igualmente o incluso menos complejas?
- Los ucranianos, por ejemplo, están exentos de presentar certificados de nacimiento y antecedentes penales cuando solicitan la nacionalidad, debido a la guerra y al colapso institucional.
- Los venezolanos pueden tramitar documentación con el pasaporte caducado, dada la imposibilidad de renovarlo en su país.
- Durante años, los venezolanos recibieron permisos de residencia por razones humanitarias de forma masiva, reconociendo la crisis política y social del país.
En cambio, los cubanos no reciben ninguna excepción, a pesar de provenir de un país donde la vulneración de derechos humanos es sistemática y donde la obtención de documentos oficiales es extremadamente difícil.
Una desigualdad difícil de justificar
La falta de medidas específicas para los cubanos genera una sensación de agravio comparativo. No se trata de pedir privilegios, sino de reconocer una realidad objetiva: el requisito exigido es, en la práctica, imposible de cumplir. Y cuando un requisito legal se vuelve imposible, deja de ser un mecanismo de control para convertirse en un mecanismo de exclusión.
El espíritu de un proceso extraordinario de regularización debería ser precisamente lo contrario: facilitar la integración, no bloquearla por causas ajenas a la voluntad del solicitante.
Un llamado a la coherencia y a la humanidad
España ha demostrado en numerosas ocasiones su capacidad para adaptar la normativa a situaciones excepcionales. Lo hizo con ucranianos, venezolanos, sirios y otros colectivos. Los cubanos también viven una situación excepcional, aunque no siempre aparezca en los titulares.
Si el Gobierno español no introduce una excepción o una vía alternativa para acreditar la ausencia de antecedentes penales de los cubanos, miles de personas quedarán fuera del proceso por un obstáculo puramente administrativo. Personas que trabajan, que estudian, que contribuyen, que buscan una vida digna lejos de la miseria y la represión.
La pregunta, entonces, no es si se puede hacer una excepción. La pregunta es: ¿por qué no se hace?


3 comentarios en “Los cubanos: los grandes excluidos de la regularización extraordinaria en España”
Muy cierto todo para los cubanos es casi imposible obtener cita en el consulado de españa en la habana para el apostillado de antecedentes penales ,deberia el gobierno español para la regularización masiva tener alguna excepción con respeto a este documento que es imprescindible presentarlo
Legalteam ha dicho las verdades de una realidad que sufren los cubanos y que parece que a nadie le IMPORTE. Pido a Legalteam alguna orientación ¿cómo se puede hacer para recoger firmas en España y llevar esa petición al congreso?
Equipo de Legalteam tienen toda la razón. Me uno como cubana a este reclamo y a esta pregunta. Por qué no se hace?