Estos días escucharemos y veremos publicados muchos “consejos” para pasar unas buenas fiestas en familia. En Legalteam nos han parecido interesantes los que aquí reproducimos (12: uno por cada uva). Esperamos os sean de utilidad…

El equipo de Legalteam celebrando una comida navideña
El equipo de Legalteam celebrando una comida navideña

Estos días escucharemos y veremos publicados muchos “consejos” para pasar unas buenas fiestas en familia. En Legalteam nos han parecido interesantes los que aquí reproducimos (12: uno por cada uva). Esperamos os sean de utilidad…

En casi todas las familias hay discusiones, familiares, propios o políticos, que te parecen cansinos, ridículos, agresivos, pesados, poco graciosos y que cenar o compartir momentos con ellos se convierte en un suplicio. Pero como en ocasiones no queda otra, busquemos la mejor manera de disfrutar de los que sí te aportan y de estos momentos.

Un consejo por uva para tener serenidad durante la Navidad:

 

 

  1. ELIGE BIEN TU SITIO.Ponte lo más lejos posible de la persona incómoda. Si la tienes cerca será más complicado sentirte relajado durante las conversaciones.
  2. RELACIÓNATE CON QUIEN TE DIVIERTA Y TE HAGA REÍR.Conseguir reírte y pasarlo bien es una forma de coger control sobre la situación. Cuanto más te diviertas, menos pensarás en quien te cae peor y menos dramática te parecerá la situación. Al fin y al cabo nos alimentamos de emociones y si lo pasas bien durante la cena te olvidarás de las personas incómodas.
  3. ELIGE TEMAS DE CONVERSACIÓN.Muchas veces el conflicto no pasa sólo por la persona, sino por el tema de conversación. Poder proponer temas relajados hará que todo esté bajo control.
  4. APÓYATE EN EL OCIO, EL JUEGO, LO LÚDICO.Si en lugar de estar discutiendo en familia se puede proponer un juego, desviarás el foco de atención. Existen juegos de mesa ideales para estas situaciones. La gente se lo pasa bien, se “echan unas risas” y surge la complicidad en lugar de la discusión.
  5. EVITA LOS MOMENTOS CONFLICTIVOS.Conflictivos pueden ser todos o ninguno, porque sobre todo dependen de la actitud, la amabilidad, la flexibilidad y el respeto con los que se conversen. Pero sí es cierto que hay veces que sabemos que temas como las notas de los hijos, las comparaciones entre familias o la política han generado tiranteces. Ahórratelos.
  6. SÉ PRUDENTE CON LA INFORMACIÓN DE TU FAMILIA.No hables de temas que puedan incomodar a tu pareja o a tus hijos. Cada persona tiene sus límites respecto a lo que es íntimo y lo que no. Hay personas que son capaces de hablar de todo y otras a las que les gusta mantener según qué cosas en privado.
  7. PROPÓN UN CONCURSO DIVERTIDO CENTRADO EN LOS NIÑOS.Los adultos tienden a autocontrolarse cuando los niños están delante. Les despierta la sensibilidad y la prudencia.
  8. PIENSA ANTES DE HABLAR.Hablar por hablar incluye no valorar las consecuencias de tus palabras. A pesar de que te apetezca mucho solar un comentario determinado porque emocionalmente te lo pida el cuerpo, analiza y valora qué consecuencias tendrán tus palabras a corto, medio y largo plazo, y a quién puedes perjudicar (tu pareja, tus hijos, tus padres, etc.). No seas egoísta. No controlando lo que dices te quedas a gusto, pero puede haber muchos perjudicados.
  9. NO TE TOMES LOS COMENTARIOS DE LOS DEMÁS DE FORMA PERSONAL, AUNQUE LO SEAN.La idea de “esto no va conmigo” mantendrá tu tranquilidad en orden.
  10. SÉ COMPASIVO, PERDONA.Piensa en que la mayoría de personas no están entrenadas para ser empáticas y socialmente habilidosas. Cada uno arrastra su pasado, sus experiencias y tiene su modo de conducta. Trata no de comulgar con la falta de respeto, pero sí de ignorar a quien igual no ha tenido la suerte de formarse en ser más asertivo.
  11. AUTOCONTROL Y REFLEXIÓN.El sistema reflexivo nos salva de muchos conflictos. Es la capacidad para detenerte y tomar decisiones en función de lo que conviene y es acertado en lugar de dejar que sean las emociones las que se expresen libremente. Para trabajar el autocontrol, respira, analiza y decide. Y sobre todo valora el beneficio positivo de ser capaz de no dejarte llevar por la emoción. Hazte esta pregunta, ¿actuar así va a ser algo de lo que me pueda arrepentir dentro de un rato, mañana, a largo plazo? ¿Me sentiré orgulloso de este comentario o de tener esta reacción?
  12. DÓNDE FUERES, HAZ LO QUE VIERES.No es lo mismo lo que tú puedes hablar con tus amigos o los temas de conversación que se aceptan en tu familia, a los que se pueden tocar en otras casas. Pregunta si hay algún punto o tema que pueda ser incómodo o inoportuno a tu pareja o tus anfitriones.

 

 

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