| La Dirección General de Gestión Migratoria encomienda a las Oficinas de Extranjería participar del procesamiento de expedientes de Regularización.
Es de traca. No hay otra forma de definirlo.
Durante meses, mientras se diseñaba el Proceso Extraordinario de Regularización, las altas esferas decidieron dejar fuera a quienes realmente saben cómo funciona esto: los funcionarios de las Oficinas de Extranjería. A esos trabajadores que llevan años dejándose la piel, acumulando experiencia, sufriendo el colapso estructural y haciendo milagros con recursos mínimos, simplemente se les ignoró.
¿El resultado? El previsible. El sistema ha colapsado ante una avalancha histórica de más de 1.100.000 solicitudes, según datos oficiales.
Y ahora que el agua les llega al cuello, ¿a quién acuden para que les saque las castañas del fuego? Bingo: a los de siempre.
Del ninguneo al «trabajo sucio» vía BOE
El Boletín Oficial del Estado (BOE) lo ha hecho oficial. La Dirección General de Gestión Migratoria ha emitido una encomienda de gestión a la Dirección General de la Administración General del Estado en el Territorio para obligar a los funcionarios de las Oficinas de Extranjería a «participar en el proceso».
Con un cinismo burocrático que asusta, el texto justifica este parche alegando que:
“Esta encomienda de gestión responde a razones de eficacia, dados los recursos materiales y técnicos de que dispone la parte encomendada…”
¿Eficacia? ¿Ahora se acuerdan de la eficacia y de los recursos de las Oficinas de Extranjería? Cuando tocó planificar, no contaron con ellos. Pero ahora que el atasco es monumental, les endosan el «trabajo sucio» para salvar los muebles.
Las 6 tareas que les endosan para salvar el desastre
La encomienda carga sobre las espaldas de esta plantilla exhausta las siguientes tareas operativas:
- Verificación de filiación: Comprobar en ACEX que los datos introducidos en Mercurio coinciden con el pasaporte aportado y corregir fichas.
- Gestión de NIE: Buscar en el Registro Central si la persona ya tiene un NIE asignado o, en su defecto, generarlo desde cero.
- Depuración de domicilios: Comprobar y modificar los datos de domicilio habitual y de notificación en ACEX.
- Cotejo de supuestos: Verificar la vía de grabación correcta según la autorización (datos familiares, de empresa, etc.) y corregir expedientes.
- Grabación de expedientes: Alta definitiva del expediente en el Registro Central de Extranjeros.
- Revisión policial y judicial: Confirmar que los informes de Policía y Justicia están debidamente solicitados.
Que agilicen, sí; pero no a costa del cinismo
Que quede muy claro: nos parece perfecto que se tomen medidas para agilizar este proceso. La ciudadanía y las personas solicitantes no pueden pagar la inoperancia de los despachos.
Lo que es una auténtica vergüenza es la improvisación, el ninguneo sistemático a los profesionales que conocen la materia y el hecho de que solo se acuerden de las Oficinas de Extranjería cuando el edificio ya está ardiendo.
Se desprecia la experiencia en la fase de diseño y se recurre a la plantilla como mano de obra de rescate en la fase de caos. Una vez más, la gestión migratoria demuestra que le sobra soberbia institucional y le falta el más mínimo respeto por sus propios trabajadores.

