No, señor Abascal. La Nacionalidad Española no «se regala»

El señor Santiago Abascal lo ha dejado en claro: “la nacionalidad española es un tesoro que no podemos regalar”, pues, según él, eso es lo que se ha hecho con los inmigrantes que han establecido su vida en España.

Durante su discurso en Castilla y León, dejó entrever algunas cuestiones que han intentado, una vez más, criminalizar a todos los inmigrantes y que resulta oportuno analizar.

Para él, la referencia que hizo la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, respecto a que chicos de segunda generación, nacidos en España, son tan españoles como el líder de VOX, es un error total. En sus palabras, “ese es el problema”.

A la luz de sus declaraciones, nacer en este país, identificarte con su cultura, hablar su idioma, crecer y haber establecido tu vida en suelo español, sentir tuya cada porción de este territorio no te hace español porque puede ser que en tus venas no corra, como decía Antonio Recio en La Que Se Avecina, la sangre del Cid Campeador.

Pero avancemos. Según Abascal, la nacionalidad “no la pueden tener personas que generan inseguridad en las calles”. Y creo que en eso es lo único que coincidimos. De hecho, lo suscribo. Sin embargo, resulta necesario aclararle que ya eso se tiene en cuenta.

Dentro del procedimiento de solicitud de la Nacionalidad Española, parte fundamental radica en la certificación de la no tenencia de antecedentes penales; aspecto a demostrarse en el país de origen y aquí, por el Ministerio de Interior. De hecho, si los hubiera, la nacionalidad no le será concedida al solicitante.

Punto interesante es su afirmación de superioridad moral dentro de un proceso migratorio por parte de la población española que hasta el pasado siglo estuvo emigrando en busca de mejores opciones de vida y laborales. Según Abascal, “iban legalmente, con papeles”.

Sobre este tema debiera documentarse con los datos históricos. Si no tiene tiempo, le remito a una entrevista realizada por elDiario.es a la profesora de la Universidad Complutense de Madrid Ana Fernández Asperilla, especialista en historia de las migraciones contemporáneas en España y directora del Centro de Documentación de las Migraciones de la Fundación 1º de mayo. Y solo citaremos datos de hace menos de un siglo.

“Esa afirmación solo es un mito persistente. Lo cierto es que la emigración que el franquismo llamaba ‘no asistida’ supuso más del 50%. Durante el ciclo migratorio que se produjo entre 1956 -año en el que se creó el Instituto Español de Emigración (IEE) y en el que se firma un primer acuerdo bilateral con un país europeo (Bélgica)- y 1973, cuando se cierra el ciclo a consecuencia de la crisis energética, emigraron unos 2 millones de personas. De todos estos trabajadores, al menos la mitad salieron del país de forma irregular.”1

Y cuando Santiago Abascal habla del acto realmente heroico de Ignacio Echeverría, “el héroe del monopatín”2 que en Londres se abalanzó con su tabla y comenzó a agitarla frente a los terroristas para intentar proteger a las víctimas del atentado del Puente de Londres; debiera también recordar, ya que dice que los homosexuales o mayores y niños no pueden caminar tranquilos por las calles debido a la emigración “tan peligrosa”, que fue justamente un inmigrante quién intentó salvar a Samuel en A Coruña.

Fueron otros cuatro inmigrantes quienes se lanzaron al agua en Bilbao para rescatar a un señor de 72 años que se ahogaba, incluso a los manteros que no lo dudaron para ir a salvar a una joven que si no hubiera sido por ellos, habría muerto ahogada en una playa de Marbella, o en Denia, donde otro inmigrante escaló una fachada en llamas para salvar la vida a un hombre.

La Nacionalidad Española es un sueño para miles de personas que vienen a este país a trabajar, a fraguarse un futuro; que vienen a luchar por ellos y sus familias y que brindan un aporte económico fundamental a España. Y no… la Nacionalidad Española no se regala. El reglamento para acceder a ella es estricto y es un proceso tortuoso para quienes la solicitan y de eso sabemos bien porque acompañamos a nuestros clientes a lo largo del mismo. Así que, no se llame nadie a engaño y antes de generalizar, verter criterios sin fundamento y denigrar a los que no son como uno, piense que el mundo no siempre fue tal cual lo conoce y que la verdad se abre paso para dejar en claro lo que es suciedad y lo que es luz.

Referencias:
1 https://www.eldiario.es/sociedad/inmigracion-franquismo-historia-xenofobia_128_1732181.html
2 https://elpais.com/internacional/2019/05/20/actualidad/1558368627_213531.html

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